Medidor de caudal de lectura directa para agua, aire, gases y químicos, sin alimentación eléctrica
Un rotámetro —también llamado caudalímetro de área variable, flujómetro de área variable o caudalímetro tipo rotámetro— es un medidor de caudal que se lee a simple vista: un flotante sube dentro de un tubo cónico transparente hasta una altura que depende del caudal, y esa altura se lee en una escala graduada en L/h, L/min o m³/h. No necesita alimentación eléctrica ni configuración, y sirve tanto para líquidos como para gases.
Hay rotámetros de acrílico, PVC, polisulfona, policarbonato y vidrio, para montar en un panel o intercalar en la cañería, con rangos que van desde 0,15 L/h hasta 180 m³/h de agua. Cada uno viene calibrado para un fluido —agua o aire— y se elige por el fluido, el caudal, la presión y la temperatura de la línea. Envíos a toda Argentina.
El rotámetro se instala en posición vertical, con el fluido entrando por abajo. Adentro del tubo hay un flotante —una pieza de acero inoxidable, plástico o vidrio— que el fluido empuja hacia arriba. Como el tubo es cónico, más angosto abajo que arriba, a medida que el flotante sube queda más espacio libre entre él y la pared, y el fluido pasa con más facilidad. El flotante se detiene a la altura en que la fuerza del fluido equilibra su peso: a más caudal, más alto queda.
El fluido entra por abajo y empuja el flotante hacia arriba. Como el tubo se ensancha, cuanto más caudal pasa más alto queda el flotante, y su posición se lee directamente en la escala.
Por eso se lo llama caudalímetro de área variable: lo que cambia con el caudal no es la diferencia de presión, como en una placa orificio, sino el área de paso alrededor del flotante. La pérdida de carga es baja y casi constante en todo el rango. La lectura se toma en la marca de la escala que coincide con el borde de lectura del flotante, que suele venir indicado en la propia escala.
Las escalas vienen en L/h para caudales chicos, en L/min para los intermedios y en m³/h para los grandes; en gases también en mL/min. Para pasar de una unidad a otra: 1 L/min = 60 L/h, y 1 m³/h = 1.000 L/h ≈ 16,7 L/min. Algunas escalas son dobles, con L/min de un lado y galones por minuto (GPM) del otro.
El material del tubo define qué fluidos acepta el rotámetro, hasta qué presión y temperatura trabaja y si el flotante se ve. Estos son los tipos habituales.
El rotámetro de acrílico para panel tiene el cuerpo de un bloque de acrílico macizo, con conexiones roscadas de latón o acero inoxidable, y se monta en el frente de un tablero o de una máquina. Es el más común en equipos de tratamiento de agua y de ósmosis inversa. Los modelos chicos vienen con válvula de regulación incorporada, para ajustar el caudal desde el mismo instrumento, y hay escalas para agua y para aire. Trabaja hasta 55 °C y 4 bar.
El rotámetro de tubo acrílico es un tubo cilíndrico con conexiones roscadas de 1/2" a 2", que se intercala en la cañería. Mide agua de 1 a 800 L/min, con los mismos límites de temperatura y presión que el de panel.
El rotámetro de PVC tiene el cuerpo de plástico transparente y conexiones de PVC para encolar, roscadas o bridadas, de DN15 a DN150. Es el rotámetro para agua de mayor caudal y menor costo: llega a 180 m³/h, y se usa en plantas de tratamiento, riego, piletas y torres de enfriamiento. Trabaja hasta 60 °C y 6 bar.
La polisulfona es un plástico de ingeniería que resiste mejor que el acrílico la temperatura y muchos productos químicos. El rotámetro de polisulfona lleva sellos de Viton y flotante de polipropileno, PTFE o PVDF según el fluido, y se usa en dosificación de químicos y en agua caliente. Trabaja hasta 60 °C y 6 bar; las versiones roscadas llegan a 100 °C, a confirmar en cada caso.
El rotámetro de policarbonato es un rotámetro de panel con válvula de regulación y conexiones roscadas chicas, de 1/8" o 1/4". Es el formato habitual para medir caudal de aire y otros gases en caudales bajos, de 50 mL/min a 300 L/min: purgas de instrumentos, inertizado, gases de soldadura y analizadores. También hay escalas para líquidos, de 0,3 a 9 L/min. Trabaja hasta 60 °C y 6 bar.
El rotámetro de tubo de vidrio con conexiones de acero inoxidable es el de mayor exactitud de esta familia —±2,5 %, contra ±5 % de los de plástico— y el que mejor tolera la temperatura: hasta 100 °C. En baja capacidad mide desde 0,15 L/h de agua y hasta 4,3 m³/h de gas, y es el que se usa en laboratorios, analizadores y purgas de instrumentos. Las versiones de mayor diámetro, con brida, llegan a 40 m³/h de agua y se cotizan a pedido.
Cuando el fluido es opaco, está caliente o trabaja a presión, o cuando hace falta una señal eléctrica, se usa un rotámetro metálico. El flotante se mueve dentro de un tubo de acero inoxidable 304 o 316L —o con revestimiento de PTFE para químicos agresivos— y arrastra en forma magnética una aguja indicadora, así que no hace falta ver el fluido. Se ofrece con salida 4-20 mA, totalizador y contactos de alarma. Es un equipo de proyecto: se dimensiona y se cotiza para cada caso con los datos del fluido, la presión y la temperatura. Consultanos.
La tabla resume los límites de cada tipo de rotámetro. Dentro de cada familia hay varias escalas: la mayoría cubre un rango de 10 a 1 —por ejemplo, de 10 a 100 L/h o de 1 a 10 m³/h—, y se elige la que deja el caudal normal de trabajo en la mitad o los dos tercios superiores de la escala.
| Tipo | Fluido | Rango de caudal | Exactitud | Presión máx. | Temp. máx. |
|---|---|---|---|---|---|
| Acrílico para panel | Agua y aire | Agua: 2 L/h a 130 L/min Aire: 60 mL/min a 100 L/min |
±5 a ±6 % | 4 bar | 55 °C |
| Tubo acrílico en línea | Agua | 1 a 800 L/min | ±6 % | 4 bar | 55 °C |
| PVC en línea | Agua | 10 L/h a 180 m³/h | ±5 % | 6 bar | 60 °C |
| Polisulfona en línea | Agua y químicos compatibles | 1 a 800 L/min | ±5 % | 6 bar | 60 °C |
| Policarbonato para panel | Aire y gases; líquidos | Aire: 50 mL/min a 300 L/min Líquido: 0,3 a 9 L/min |
±5 % | 6 bar | 60 °C |
| Tubo de vidrio, baja capacidad | Líquidos y gases | Agua: 0,15 a 200 L/h Gas: 0,18 a 4.300 L/h |
±2,5 % | 6 bar | 100 °C |
Algunos modelos de PVC, polisulfona y vidrio aceptan contactos de alarma de caudal mínimo o máximo, que se confirman al cotizar. La exactitud es la que declara el fabricante para cada familia: el rotámetro es un indicador de proceso, no un medidor para facturar.
Un rotámetro no mide igual cualquier fluido. La altura del flotante depende de la densidad del fluido y, en menor medida, de su viscosidad, así que la escala viene calibrada para un fluido concreto: un rotámetro para agua no sirve para medir aire, ni al revés. Cambian el tubo, el flotante y la graduación.
Con un líquido distinto del agua, la lectura se corre. Un líquido más denso empuja más el flotante y la escala marca de más: con un líquido de densidad 1,2, una escala de agua marca alrededor de un 10 % por encima del caudal real. Para líquidos densos o viscosos se pide una escala calibrada para ese líquido, o se aplica un factor de corrección.
En gases el efecto es mayor, porque la densidad cambia con la presión y la temperatura. La escala de un rotámetro para aire se calibra en condiciones de referencia —típicamente 20 °C y presión atmosférica— y vale para esas condiciones. Si el gas pasa por el rotámetro a presión, hay que corregir la lectura: con aire a 2 bar de presión manométrica, el caudal en condiciones normales es unas 1,7 veces el valor que marca la escala, la raíz cuadrada de la relación entre las presiones absolutas (√3 ≈ 1,73). Por eso, al pedir un rotámetro para aire importa indicar a qué presión va a trabajar, y si se instala antes o después de la válvula que la regula.
Caudal de permeado y de rechazo en equipos de ósmosis inversa, ablandadores y filtros, con rotámetros de panel en el frente del equipo
Ajuste y verificación del caudal de productos químicos en líneas de agua y de proceso, con cuerpo, flotante y sellos elegidos según el fluido
Rotámetros de purga para instrumentos, inertizado con nitrógeno, gases de soldadura y caudal de muestra en analizadores
Verificación visual del agua de enfriamiento en moldes de inyección, láseres, hornos de inducción y soldadoras, donde una caída de caudal daña el equipo
Rotámetros de PVC de gran caudal en circuitos de recirculación de agua, con conexiones para encolar o bridadas
Caudales muy bajos de líquidos y gases, desde fracciones de litro por hora, con rotámetros de tubo de vidrio
Las limitaciones del rotámetro son la instalación vertical obligatoria, una exactitud del orden de ±5 % en los de plástico, la falta de señal eléctrica en los de tubo transparente y los límites de temperatura, presión y compatibilidad química de cada material. Cada una está desarrollada abajo.
¿Rotámetro o caudalímetro electrónico? El rotámetro indica el caudal en el lugar; un caudalímetro electrónico lo mide con más exactitud, lo totaliza y lo transmite. Para comparar el rotámetro con el electromagnético, la turbina, el vortex, el Coriolis y el ultrasónico está la guía de tipos de caudalímetros.
Hay casos donde el rotámetro no es la respuesta, o donde hace falta confirmar algo antes de cotizar.
El rotámetro funciona por gravedad y solo mide en vertical, con el fluido hacia arriba. Para cañerías horizontales existen indicadores de caudal a resorte, que no son rotámetros y se montan en cualquier posición: consultanos por ese caso.
En un tubo transparente el flotante tiene que verse: con un líquido turbio, coloreado o que mancha el tubo, la lectura se pierde. Los sólidos, además, traban el flotante. Para estos casos corresponde un rotámetro metálico con indicador magnético, o un caudalímetro electromagnético si el líquido es conductor.
Los rotámetros de plástico y de vidrio son indicadores locales: no dan señal eléctrica, salvo los contactos de alarma de mínimo o máximo que aceptan algunos modelos. Para llevar el caudal a un PLC está el rotámetro metálico con salida 4-20 mA. Para medir y registrar el caudal de un caño durante días sin cortarlo, el caudalímetro ultrasónico portátil.
Los límites dependen del material: 55 °C y 4 bar en acrílico, 60 °C y 6 bar en PVC, polisulfona y policarbonato, y 100 °C en vidrio. Por encima de esos valores, o con vapor, se evalúa un rotámetro metálico, que se dimensiona para cada caso.
El acrílico y el policarbonato se dañan con muchos solventes, como acetona, alcoholes e hidrocarburos aromáticos o clorados. Para químicos se usa polisulfona con flotante y sellos elegidos según el fluido, o un rotámetro metálico con revestimiento de PTFE. Antes de cotizar se confirma la compatibilidad con el nombre y la concentración del producto.
Con ±5 % en los de plástico y ±2,5 % en los de vidrio, el rotámetro sirve para ajustar y verificar un caudal, no para facturar agua ni para dosificaciones donde el error tiene que ser de un dígito bajo. Para esos casos corresponde un caudalímetro electrónico o una bomba dosificadora.
Indicanos el fluido —agua, aire u otro, con su densidad si no es agua—, el caudal mínimo y máximo, la presión y la temperatura de trabajo, y el tipo de conexión o el diámetro de la cañería. Con esos datos se define el tipo de rotámetro y la escala que corresponde.
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