Sensores inalámbricos a batería concentrados en un gateway que sube todos los puntos a la nube por una sola conexión
Un gateway para sensores inalámbricos es un concentrador que recibe por radio los datos de muchos sensores distribuidos y los sube a una plataforma web usando una única conexión a internet. Es la arquitectura que conviene cuando hay que monitorear muchos puntos en un mismo edificio o predio: en lugar de darle WiFi y alimentación a cada equipo, cada punto lleva un sensor a batería y el enlace a internet queda en un solo lugar.
En Argentina se usa en depósitos logísticos, plantas industriales, cadena de frío alimentaria, droguerías mayoristas y laboratorios con varias áreas de almacenamiento. Cada sensor lleva una o dos sondas externas que entran a la heladera, el freezer o la cámara, y guarda las lecturas en su propia memoria: si el gateway o el enlace a internet se caen, los datos no se pierden y se reenvían solos cuando la comunicación vuelve.
A partir de cuántos puntos conviene: el gateway tiene un costo fijo que se reparte entre todos los sensores, así que la arquitectura centralizada empieza a rendir aproximadamente desde los 10 a 15 puntos. Por debajo de eso suele salir mejor un equipo autónomo por punto.
El gateway recibe por radio los datos de todos los sensores asociados y los reenvía a la plataforma web. Los sensores no necesitan WiFi ni toma de corriente: funcionan a batería y hablan solo con el gateway. La conexión a internet queda concentrada en un único equipo, que sale por WiFi, cable de red o 4G según lo que haya disponible en el sitio.
Los sensores a batería transmiten por radio al gateway. El gateway es el único equipo que necesita corriente e internet, y sube todos los puntos con una sola conexión.
El flujo es siempre el mismo: cada sensor mide con su sonda externa, guarda la lectura en su propia memoria y la transmite al gateway en el intervalo configurado. El gateway la reenvía a la plataforma, donde se ven los gráficos en tiempo real, el histórico exportable y las alarmas. Las alertas salen por email y notificación push al celular. Si se corta internet, el gateway acumula y sincroniza al volver; si se cae el gateway, cada sensor sigue registrando en su memoria interna y reenvía lo que faltó cuando se restablece el enlace.
La diferencia que decide no es el precio sino la distancia y las paredes. La configuración de largo alcance atraviesa paredes y pisos y cubre un predio entero desde un solo gateway; la de corto alcance necesita línea despejada y, en la práctica, un gateway por ambiente cerrado.
| Característica | Largo alcance gran superficie |
Corto alcance sala o ambiente |
|---|---|---|
| Tecnología de radio | LoRa | Bluetooth 5.2 |
| Alcance sensor-gateway | 400 m al aire libre atraviesa paredes y pisos |
100 m al aire libre sin obstáculos de por medio |
| Sensores por gateway | Hasta 50 | Hasta 30 |
| Sondas por sensor | 1 o 2 según modelo | Hasta 2 |
| Memoria en el sensor | 100.000 lecturas (buffer circular) |
20.000 lecturas por sonda |
| Autonomía del sensor | 2 años reportando cada 5 min |
Batería recargable (carga completa 2-3 h) |
| Puntos de alarma | Hasta 6 | Hasta 6 |
| Otras variables | Humedad, y sondas de amoníaco, etileno, CO₂ y O₂ |
Humedad |
| Salida del gateway | WiFi + cable de red o 4G + cable de red |
WiFi + cable de red o 4G + cable de red |
| Respaldo del gateway | Batería interna recargable: sigue transmitiendo durante un corte de energía | |
| Ideal para | Depósitos grandes, plantas, varios edificios o pisos |
Una sala, un laboratorio, un sector con pocas paredes |
Las sondas externas son las mismas en las dos configuraciones: de −30 a +70 °C para heladeras y cámaras, de −90 a +200 °C para ultrafreezers y hornos, y de −196 a +200 °C para nitrógeno líquido. También hay sonda combinada de temperatura y humedad (−40 a +85 °C y 0-100 % HR). El cable estándar es de 2 metros, con opción de 5, 10, 15 o 20 metros cuando el sensor tiene que quedar afuera del equipo de frío.
Los dos sistemas suben a la misma plataforma web y la misma app, con una sola cuenta. Eso permite mezclar arquitecturas en una misma instalación: gateway con sensores donde hay muchos puntos juntos, y equipos autónomos donde hay uno solo y aislado, viendo todo desde el mismo lugar.
Varias cámaras frigoríficas y áreas de almacenamiento bajo el mismo techo. Un gateway cubre toda la instalación con una sola conexión a internet
Procesos con varios puntos de control térmico repartidos en superficies grandes: secaderos, cámaras de proceso, salas de materia prima
Muchas heladeras, freezers y áreas climatizadas en un mismo predio. Registro continuo con reportes centralizados por área y por producto
Frigoríficos, plantas de procesamiento y cámaras de maduración, con registro por cámara y exportación para los controles de calidad
Hospitales y laboratorios con varias salas, ultrafreezers de investigación y bancos de muestras. Acceso por área con permisos diferenciados
Además de temperatura y humedad, la configuración de largo alcance admite sondas de etileno y CO₂ en las cámaras de fruta
La arquitectura con gateway rinde mucho en proyectos medianos y grandes, pero hay escenarios donde conviene mirar otra alternativa. Si tu caso entra en alguno de estos, consultanos y lo evaluamos juntos.
El gateway tiene un costo fijo que recién se amortiza cuando se reparte entre varios sensores. Para 1 a 5 puntos suele convenir un equipo autónomo por punto, como los data loggers de temperatura WiFi, donde cada equipo es independiente y no hay infraestructura central que mantener. Te comparamos el costo total de los dos enfoques antes de decidir.
Si tu cliente final tiene que presentar el sistema ante una auditoría, preguntá qué le exigen exactamente: no es lo mismo un certificado de calibración trazable por sonda que una certificación de norma sobre el equipo. Las dos cosas se pueden resolver, pero se cotizan distinto y hay que definirlas antes de comprar, no después. Indicanos qué pide el pliego y confirmamos punto por punto qué se puede acreditar.
Algunos pliegos piden textualmente PT100 en vaina, termocupla de un tipo determinado o un conector puntual. Las sondas de estos sistemas cubren de −196 a +200 °C y resuelven la enorme mayoría de los casos, pero si el requerimiento nombra una tecnología específica hay que verificarlo antes de cotizar. Pasanos el texto del pliego y lo chequeamos.
La radio de largo alcance atraviesa paredes y pisos, pero cámaras frigoríficas con paneles metálicos, subsuelos y estructuras muy compartimentadas atenúan bastante. En sitios así puede hacer falta más de un gateway aunque la cantidad de sensores no lo justifique. Cuando el sitio es complejo, revisamos el plano antes de cotizar para definir cuántos gateways hacen falta.
Este sistema concentra sus propios sensores inalámbricos: no lee transmisores 4-20 mA, equipos Modbus RS-485 ni tableros existentes. Si además de los puntos nuevos hay que incorporar instrumentos que ya están en planta, es un proyecto a medida y se arma distinto. Contanos qué equipos hay y con qué salida, y lo vemos.
Cuando los puntos están en una sala de máquinas. Si lo que hay que vigilar es el circuito de una enfriadora —impulsión, retorno y sala— más que muchas cámaras repartidas, la página de monitoreo remoto de chillers explica qué se mide y qué anticipa cada variable. Son pocos puntos concentrados: ahí no siempre hace falta gateway.
Contanos cuántos puntos necesitás controlar, cómo está distribuido el sitio físicamente, qué rango de temperatura necesitás y qué tipo de aplicación tenés. Te recomendamos la configuración más adecuada con cotización a medida.
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